COVID-19: Acordado nuevo ERTE para reanudar la actividad de la factoría

Como continuación al ERTE por fuerza mayor en vigor desde cese de la actividad a mitad de marzo, la Dirección del Centro de Vigo de Groupe PSA y la mayoría de los Sindicatos – SIT-FSI y UGT – acordaron, el 18 de abril, un nuevo ERTE por causas organizativas y de producción.

El nuevo ERTE permite poner en marcha el proceso de reanudación gradual de la actividad productiva, en un contexto de medidas de seguridad reforzadas – con nuevas medidas de higiene y de organización de los talleres – que también fue acordado con la representación social.

Entrará en vigor cuando finalice el actual por causa de fuerza mayor (Estado de alarma) y se prolongará hasta final de año.

Este ERTE establece un máximo de 90 días laborables como jornadas de suspensión. Se desarrollará en dos fases. En la primera fase, para reanudar la actividad, con la integración progresiva de los equipos. Afecta a toda la plantilla salvo al personal eventual. Y en la segunda fase, concluida la integración de los equipos, para usar en los días no laborables por la reducción de las ventas de vehículos hasta fin de año.

El expediente fija un complemento hasta el 80% del salario convenio, complemento individual y pagas extras. Para tiempos parciales se calcula sobre el teórico de contrato. No se impactan los derechos de vacaciones, ni la retribución variable.

El ERTE contempla un compromiso de actividad para los contratos eventuales, determinando una remuneración mínima de 80 horas al mes, con compensación durante el contrato de las horas no trabajadas a partir de 80 h/mes de actividad. Establece además prioridad para el retorno a la actividad en caso de no finalizar el ciclo de 12 meses (cubrir absentismo, excedencias de verano, trabajos adicionales, etc).

Protocolo de prevención reforzado COVID-19

La reanudación de actividad se realizará aplicando un protocolo de prevención reforzado, que incluye medidas higiénicas, barreras físicas y de ordenación de flujos y organizativas, para evitar concentración de personas y, por tanto, riesgos de contagios.

Estas nuevas medidas organizativas implican un incremento de 3 minutos en cada pausa; el retraso de una hora en la entrada y las pausas del Sistema 1 (a las 7 horas; a las 15 horas y a las 23 horas); o la reducción temporal de la velocidad de la línea de producción.